Zapatero a tus zapatos. No se crea el más listo de la clase y desconfíe de los vendehúmos, de los vendedores de crecepelos y demás especies, que abundan por estos lares. Por ejemplo, de los chiringuitos financieros, que prometen el oro y el moro y lo dejan en pelotas en un santiamén. Ya se ha visto en la jungla de