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Bancos fraudulentos y corralito

por Inteligencia Financiera Global Hace 9 años
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Unos son los problemas de deuda que enfrenta el gobierno griego, y sus posibles repercusiones en los ciudadanos (que pueden ir desde más impuestos y menos gasto gubernamental en “su beneficio” hasta recesión e inflación) y otra la imposición, de parte del gobierno, del corralito, de la prohibición para disponer, más allá de la cantidad fijada por la autoridad, del dinero depositado en los bancos, lo cual es un atentado contra la libertad individual y la propiedad privada. ¿Qué tiene que ver el corralito con el problema de deuda gubernamental?

La respuesta la encontramos en el sistema bancario de reservas fraccionadas. Lo explico. Si yo deposito en un banco, en una cuenta de ahorros, a un año, mil pesos, mismos que no puedo reclamar antes de concluido el plazo, el banco los puede prestar, a doce meses, sin problemas. El otro caso: si yo deposito en mi cuenta de cheques, del mismo banco, mil pesos, mismos que puedo reclamar en cualquier momento, el banco no debería prestarlos, y sin embargo lo hace, al menos en cierta proporción. ¿Cómo es posible que tome ese riesgo? Porque los banqueros saben que, en situaciones normales, no todos reclaman todo su dinero al mismo tiempo. Si lo hicieran no habría dinero suficiente para que el banco cumpliera con sus obligaciones.

Este sistema, llamado de reservas fraccionadas, funciona en situaciones normales, caracterizadas por la seguridad y la confianza. ¿Pero qué pasa si, ¡como en Grecia!, aparecen la inseguridad y la desconfianza, y la situación pasa de normal a anormal? Que entonces todos reclaman todo su dinero al mismo tiempo y los bancos no tienen dinero suficiente para hacer frente a sus obligaciones. Es entonces que los gobiernos imponen corralitos, consecuencia del actuar fraudulento de los bancos, que prestan el dinero que no deberían prestar, fraude bancario avalado por las leyes, las mismas que deberían prohibirlo. Pero no, no es así, y allí, en Grecia, están las consecuencias.

El sistema de reservas fraccionadas es, por decir lo menos, imprudente.


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