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Siempre ha existido la adoración del becerro de oro en la Bolsa y la pérdida de todo lo invertido

por Moisés Romero Hace 1 mes
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En la Bolsa, con crisis o sin crisis siempre han existido valores, que deslumbran a los participantes en el mercado. En un acto reflejo, todos los gestores, o la mayor parte, se arrodillan para venerarlo. En la actualidad hay más de uno y todos, del mismo color. Este año, con apenas dos meses de vida, ha decidido vestirse de verde. Como sucedió en ciclos anteriores, todas las empresas cotizadas se apuntan a lo ecológico y a la transformación de un modelo económico a otro. Pero no todas lo conseguirán. Una abandonarán la estrategia, porque no están preparadas, y otros fracasarán, por lo mismo, por falta de preparación hacia la transición, que ya ha llegado. Pero bajo Moisés del Monte Sinaí de recibir los Diez Mandamientos, después de 40 días y 40 noches, y allí los encontró a todos adorando el becerro de oro.

Ha señalado Jesse Colombo@TheBubbleBubble, que "los especuladores de hoy, que están obsesionados con Tesla, los SPAC y las criptomonedas también habrían abrazado de todo corazón la burbuja de las Dot-com, no se equivoquen. Habrían presentado todo tipo de justificaciones de por qué las punto-com no eran una burbuja (“¡p-p-pero tecnología!”). Los especuladores de hoy creen que no habrían caído en la burbuja de las punto com y que habrían vendido a tiempo, pero la gran mayoría de ellos habrían sido unos tontos...."

"Habrían estado lamiendo la burbuja de las puntocom, leyendo religiosamente la revista Wired, etc. Había tantas justificaciones para el boom de las puntocom en ese entonces ("¡estamos en una nueva economía / paradigma!", "¡La Web está en su infancia!") Siempre son los técnicos los que caen en esa exageración porque no entienden las finanzas conductuales (y las señales falsas del banco central)..."

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Por su parte @NorthmanTrader señala que "Durante las burbujas, la acción del precio crea un aura de invencibilidad, infalibilidad y arrogancia. La gente puede incluso volverse fanática, al igual que en la política y la religión, y cualquier voz que no se ajuste al dogma corriente es atacada, descartada y ridiculizada sin descanso. No es un buen aspecto..."

"Ahora veo algo de esta mentalidad de manada. Agresivo, desdeñoso, grosero, implacable. No tengo ningún problema con que la gente crea en sus puntos de vista. Pero no hay necesidad de este comportamiento de ataque de manada hacia los demás. Quizás el comportamiento en sí mismo esté diciendo algo..."

Lacartadelabolsa


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