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Un país original

por Vindicator Hace 10 años
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Dicen que Dios inventó el licor para que los irlandeses no gobernasen el mundo. Lo que no dicen es que inventara a los registradores de la propiedad para que los españoles no lo gobernasen. Así que, a lo mejor debemos considerar que lo que nos pasa tiene al menos un punto de originalidad. Original es, por ejemplo, ver al Sr. Rajoy agarrándose a cualquier clavo ardiendo para insistir en que España va bien y que los españoles “se nos va a devolver con creces el esfuerzo realizado”. Y sin embargo, las estadísticas salariales en España nos indican que la inmensa mayoría de los españoles tienen un salario medio anual en torno a los 12.000 €, lo cual no supone otra cosa que en tan solo dos años, el Gobierno actual ha conseguido liquidar a las clases medias (ya bastante tocadas en los dos últimos años de la etapa de Zapatero).

Original es ver lo que pasa cuando conocemos que Standard & Poors ha mantenido el “rating” de la Deuda Pública española en BBB- (un escalón por encima de los bonos basura), pero que ha cambiado su perspectiva de negativa (íbamos a ser bono basura) a estable (nos quedamos un escalón por encima de los bonos basura). El mensaje del Gobierno es que “nos han mejorado el rating”, lo cual evidentemente es una falacia, ya que seguimos siendo BBB-.

Con ello, la agencia de calificación nos dice que hemos tocado fondo, y que nos quedamos con un rating similar al de países como Panamá, Tailandia, Filipinas o Marruecos. También implícitamente nos está diciendo que no tenemos perspectiva positiva, es decir, que nos vamos a quedar con los 6 millones de parados, con un 6% de déficit, con un 100% de deuda sobre PIB, con una tasa de insolvencia bancaria del 13%, y con una sequía permanente de crédito a familias y empresas.

Original es ver cómo se transforma la estructura salarial de nuestro país, y observar que los empleados públicos cobran en media un 40% más que los empleados del Sector Privado, y ello a pesar de tener la ventaja de tener un puesto vitalicio, y de los denominados “moscosos”, uno de los cuales por cierto se les va a devolver en diciembre.

También es original el hecho de que las economías más estables y de las que están viviendo en la actualidad bastantes familias, sean las de los jubilados, que utilizan su pensión para que su familia pueda por lo menos comer, o el hecho de que en la actualidad, un 27% de la población (los activos del Sector Privado) estén dando de comer a sí mismos y al 73% restante del país.

Original es que el Estado se haya convertido en el banquero único de las Comunidades Autónomas, cuando ya nadie accedía a prestarles dinero para que lo siguieran despilfarrando, y en vez de hacer una negociación dura en la que se exijan contraprestaciones a cambio de mantenerles la financiación, se les da todo el dinero que quieren, se les pagan las facturas a los proveedores, se les permite seguir teniendo sus embajadas por todo el mundo, y sus televisiones autonómicas con pérdidas infinitas y que pagamos todos los españoles (rompo una lanza a favor del Sr. Fabra que por fin ha empezado a dar ejemplo de lo que hay que hacer).

Por todo lo que antecede, me atrevería a preguntar al Gobierno, ¿dónde ve los síntomas que le hacen ser tan optimista y lanzar alharacas que rozan la soflama respecto de la situación económica? Sí, las empresas van bien, porque la reforma laboral les ha permitido quitarse un montón de personal de más de 45 años con un coste bastante inferior al que antes le hubiera correspondido. La sustitución de empleados maduros por becarios que cobran unos pocos euros y por los que no se cotiza a la Seguridad Social no es un síntoma de que un país vaya bien. Sí, las exportaciones se han incrementado, ya que, al ser menores los costes, se puede competir vía precio en los mercados internacionales; pero competir vía precio es peligroso, ya que nos lleva al modelo de Asia-Pacífico, donde se paga a los empleados con un cuenco de arroz.

Pero somos un país original, y los sondeos de intención de voto siguen diciendo que los dos partidos que nos han gobernado desde el año 1982 van a seguir obteniendo una mayoría amplia en las Cámaras, y sólo tendrán un pequeño castigo en las próximas elecciones. Y uno echa de menos lo acaecido precisamente en 1982 cuando un partido que lo hizo mal, la UCD, pasó de ser mayoritario en las Cámaras a obtener sólo 12 escaños, para luego desaparecer.

Sí, también somos originales en materia democrática. Supongo que nos hará falta rodaje. Y a lo mejor, alguna vez hasta encontramos algún ministro que sepa entender lo que es el déficit eléctrico y pueda resolverlo.


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