“Ojalá hubiera comprado Amazon a principios del 2000. Tendríamos la vida asegurada mi familia y varias de las generaciones posteriores”, me comentaba hace unos días un amigo que le gusta invertir en bolsa. Mi respuesta fue: “Probablemente hubieras vendido cuando tuvieras un 20% de beneficio, o ni eso”. Y
El director de estrategia de un importante banco privado me dice que "la mayor parte de nuestros éxitos en Bolsa y otros mercados se fundamenta en la ley del sentimiento contrario. Para ello, hay que ajustar muy bien el momento. Las tendencias, a veces, se eternizan y generan pérdidas en modo espera. Desde hace unos días hemos