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La Bolsa: sus orígenes, filosofía inicial y los tipos de acciones

por CompartirTrading.com Hace 7 años
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LA BOLSA

La Bolsa, die Börse, Borsa, Bourse…Llevo sólo cinco años, casi 6, metido en este mundo de una manera u otra que, en un principio, no sabía ni por dónde me daba el aire. Unos días subía, otros bajaba. Y todo ello sin entender el porqué de esos movimientos. Había momentos en que se producían subidas y bajadas en las que me decía: “¿Por qué no estaba ahí para sacar tajada?” También tuve momentos en lo que gané dinero (la primera vez fue un subidón, en verano de 2011), y en otras ocasiones que he perdido.

Con el tiempo, operando en Bolsa, aprendí a controlar mis emociones, a no entrar en estado de pánico o de euforia tan fácilmente, a saber extraer soluciones de un problema que surgiera de inmediato e incluso descontarlo. Porque, así es la Bolsa, hay veces que descuenta acontecimientos y para cuando éste sucede, ella ya no se ve afectada. Es un hecho consumado. Además, aprendí a pensar de manera analítica, estratégica y táctica. A saber ser más paciente.

Por otro lado, meterme en este mundo implicó aprender por mi parte conceptos sobre macroeconomía, finanzas, análisis de negocios, análisis técnico de mercados, y a incluso  a interpretar cartas de presidentes de compañías. Dicen que estando en la Bolsa desarrollas la intuición, y es verdad, a medida que van pasando los años y vas viendo cómo está el percal se te hace más fácil interpretar noticias de prensa. Sacas de ellas lo que te dicen a medias.

Dicen también,que la primera Bolsa nació en Amberes hacia el siglo XVI, pero que ésta era más para la financiación de los Estados para sus guerras y expansiones coloniales. La más famosa es la de Amsterdam, la Venecia del Norte, donde sucedió la burbuja de los tulipanes. Y a pesar de la catástrofe financiera que supuso tal estallido hacia 1637, el deseo de especular no murió.

La siguiente a quien le tocó fue a Inglaterra. La creación de la gran sociedad de los Mares del Sur, generó un excelente comercio entonces, sus jugosos beneficios y, sobre todo, el hecho de percibir unos suculentos dividendos, atrajo a decenas de miles de personas a entrar en este negocio tan lucrativo. Y a medida que se ganaba más, más se esperaba que se ganase. 1688 fue el estallido de esta burbuja. Hasta Newton se metió en este tinglado.

Pero, a pesar de los malos tragos, no sería más tarde cuando John Law resucitó el espíritu de la especualación en Francia. Este escocés fue contratado por el duque Felipe II de Orleans, quien gestionaba el Estado dado que Luis XV aún tenía 5 años, para reordenar las maltrechas finanzas francesas, y lo hizo mediante la compañía del Mississippi. Sacó a la venta acciones de tal compañía donde la gente compraba y vendía en la Rue Quincampoix. La burbuja también estalló y con ella la ruina de muchos franceses que pensaban ser dueños de esas idílicas riquezas, allá en las vastas tierras americanas, que Law les vendió. 1720 supuso el fin de una euforia.

La especulación siempre ha estado ahí, la Bolsa, que se consolidó como institución en el siglo XIX, y que permitió que muchas empresas pudieran desarrollar grandes proyectos de inversión, con altos costes que los bancos comerciales de entonces no creían, ni querían prestar su dinero. Así que, para conseguir tal financiación, echaron mano del mercado de valores para dividir el capital en pequeñas proporciones. De esa manera, el dinero que los inversores y especuladores daban a cambio de estos derechos de representación, se pudieron construir grandes canales, ferrocarriles, redes de caminos, industrias pesadas…

De todos modos,aun siendo un auxiliar, como hemos visto, los momentos en el que todo era de color rosa y el ambiente olía a chocolate, se transformaba en un pánico bursátil, pesimismo, incertidumbre…

Después de la Mississippi vinieron los crashes de 1837,1873,1907,1929,1974,1987,1998,2000 y 2008. Mientras exista la Bolsa, esto va a ser así. Sin embargo, con la intervención directa de los bancos centrales, ya nada es lo que era. No hay más que manipulación, descubrimiento de precios, caídas espontáneas para ser sucedidas por subidas vertiginosas… No dejan que ella sea como realmente es, sino como quieren que sean y eso, acarreará consecuencias.


¿QUÉ ES UNA ACCIÓN?

Hay veces que en las portadas de los períodicos, vemos ¡LAS ACCIONES SE DEPLOMAN! Y de repente, así como si nada, estas “cosas” se hacen de repente famosas cuando se produce una caída fuerte en la bolsa de valores. O en la sección de economía, donde vemos una inmensa tabla con el nombre de empresas, los precios de sus acciones del día anterior, unos porcentajes, una cosa que llaman PER, otra que llaman variación de rentabilidad…

Pero… ¿Qué es una acción? Se llama así a cada una de las partes proporcionales en las que está dividido el capital de una sociedad anónima. Es decir, para que nos hagamos una idea, la empresa es una gran terreno, el cual está partido en diferentes parcelas. Nosotros podemos adquirir tantas parcelas para explotarlas y sacar un rendimiento de ellas. A este rendimiento es lo que se conoce como dividendo (hablaremos de él en otro post probablemente).

La acción está representada por un título o una anotación en cuenta (la segunda opción es la más dada), que se puede transmitir o comprar y vender. La Bolsa, al estar compuesta por grandes S.A. dichos actos son libres.

El titular de una acción es socio de la empresa y co-propietario de la misma, junto con los demás titulares de acciones. Además, cada acción implica tres derechos fundamentales:

1.  Voto en asambleas de la sociedad,
2.  Suscripción preferente sobre el resto de las personas en el caso de una ampliación de capital
3.  Derecho a percibir dividendos en caso de reparto de beneficios.

Pero, no sólo existen un tipo de acciones, de hecho, hay una variedad de estas, aunque dos son las clases principales que cotizan en los mercados:

1.  Acciones ordinarias: tienen carácter perpetuo
        Confieren derechos sobre una parte del patrimonio
        Dan derecho a voto en las junta
2.  Acciones preferentes (¿les suena este último adjetivo?):
        Confieren derechos sobre una parte del patrimonio
        No confieren derecho a voto en las junta a sus titulares
        Suelen rescatables por la empresa emisora a partir de una fecha.
        Dan derecho preferente a un dividendo, que es superior al que cobran las acciones ordinarias.

A cambio, estas acciones Evidentemente, todos sabemos dónde se adquieren estos títulos. La manera más común de convertirse en accionistas es yendo a la bolsa, a
Bolsa de valores - acciones preferentes

Bolsa de valores – acciones preferentes

l mercado organizado de compra-venta de acciones. Para ello, necesitamos de un intermediario financiero.

A parte de estas dos acciones existen otras tales como:

1.   Acción de aportación: Son las emitidas para entregar a los accionistas que hayan realizado aportaciones no liberadas.

2.   Acción liberada: Es un acción gratuita. El accionista no ha tenido que desembolsar ningún pago por ella.

3.   Acción con prima: Son las acciones emitidas con valor superior al nominal. El valor nominal es el capital social de una empresa, dividido por el número de acciones que hay en el mercado.
   

4.   Acción de disfrute: Esta permite participar en forma limitada en los beneficios de la sociedad.

En conclusión, esto nos da a conocer que, cuando compramos un paquete de acciones, nos convertimos en socios y co-propietarios de la empresa. Lo que realmente nos debe importar es la marcha del negocio en el que estamos metidos y no en cómo fluctúa el precio de las acciones en el mercado de valores. No tenemos una anotación en cuenta sólo, tenemos en nuestra posesión un trozo de esa tierra que debemos cuidar y tratar de sacar el mayor rendimiento de ella. Y eso sólo se consigue si, como accionistas o futuros accionistas que somos o seremos, el derecho a tener unos administradores eficaces y eficientes. Así, en un futuro, el negocio podrá marchar bien y esos rendimientos vendrán vía beneficios.

Saludos y nos vemos en el siguiente post


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