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El PP, campeón del expolio fiscal

por Laissez Faire Hace 9 años
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En poco más de un mes, España celebrará elecciones autonómicas y municipales. Hará, por tanto, cuatro años desde que el Partido Popular conquistara la mayoría de gobiernos autonómicos y municipales durante las postrimerías del zapaterismo: cuatro años desde que se iniciara la mascarada sistemática del peronismo rajoyano.

Al cabo, la victoria del Partido Popular en los comicios autonómicos y municipales de 2011 supuso una pieza clave en el progresivo establecimiento de su brutal régimen de extorsión fiscal. No sólo por la ulterior multiplicación de prácticamente todos los impuestos municipales y autonómicos, sino porque los barones del PP silenciaron la auténtica situación de las cuentas públicas en complicidad con el saliente zapaterismo y el entrante rajoyismo.

Fue esa ocultación del verdadero déficit autonómico de 2011 lo que le valió al PP como absurda excusa para prometer intensas rebajas de impuestos en las generales celebradas unos meses después y burlarse de sus votantes apenas conquistada La Moncloa. Lo que repitieron papagayescamente Rajoy, Soraya y Montoro para engañar a su muy molesta base electoral fue que su alevosa sangría fiscal respondía a una necesidad sobrevenida de compensar la sorpresiva desviación del déficit autonómico.

Radicalmente falso: el PP gobernaba en la práctica totalidad de las autonomías desde mayo de 2011 y conocía con pelos y señales cuál era la situación real de sus cuentas. Resultaría descabellado e inverosímil pensar que los partidos que lleguen o que retengan el poder dentro de un mes serán del todo ignorantes de su situación presupuestaria hasta comienzos de 2016. No, no fue Zapatero quien engañó a Rajoy: fue Rajoy quien engañó conscientemente a todos los españoles con la cooperación necesaria de sus barones autonómicos.

Sólo así pudo el PP ganar las elecciones para comenzar a sentar las bases del actual infierno fiscal español: ocultando su verdadera agenda durante la campaña electoral. ¿O alguien piensa por un instante que Rajoy hubiese sido capaz de llegar al poder con la amplia mayoría absoluta que hoy detenta en caso de prometer elevar los impuestos de familias y empresas hasta máximos históricos? El PP necesitaba mentir para ganar y necesitaba ganar para saquear a los españoles.

Las cifras son desgraciadamente elocuentes: en 2014 —tres años después de que llegara el Partido Popular al poder y tuviera tiempo para enmendar el presunto agujero oculto que le legó Zapatero— las familias y las empresas españolas abonaron los tipos impositivos medios más elevados de las últimas dos décadas: el 15,2% de sus ingresos (para IRPF y Sociedades) y de sus gastos (para IVA y Especiales); una subida del 23% con respecto a 2009.

Lo anterior significa que, por ejemplo, un sueldo medio de 23.000 euros que gastara 16.000 euros a lo largo de 2014 pagó 3.500 euros en impuestos directos y 2.400 euros en indirectos: un expolio de 5.900 al que habría que añadir las cotizaciones a la Seguridad Social a cuenta propia y del empresario por importe aproximado de 8.600 euros. Un total, pues, de 14.500 euros en tributos variados: sobre el sueldo total de 30.000 euros (añadiendo a los 23.000 euros brutos la cotización a la Seguridad Social por cuenta del empresario) nos iríamos a una exacción estatal de casi el 50% de la renta.

Un genuino robo, ese de 14.500 euros para un sueldo de 23.000 euros, que es responsabilidad del PSOE y del PP… pero sobre todo de PP. Y digo del PP, y no sólo de la voraz pareja de Rajoy y Montoro, porque, como antes señalábamos, todo el Partido Popular en bloque tuvo necesariamente que colaborar con su gran timonel para perpetrar tamaño atraco a los españoles. Si ustedes van a votar en los comicios de mayo, repasen mentalmente antes cuántos impuestos les han subido en los últimos cuatro años tanto Rajoy como sus sosias autonómicos y municipales. Y recuerden: todo fue premeditado.


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