image

Nuestros números (Enero 2014)

por José Luis Martínez Campuzano Portavoz Asociación Española de Banca Hace 10 años
Valoración: image4.00
Tu Valoración:
* * * * *

Más optimismo económico, pero más disparidad en el comportamiento por países. Algunos identificarán este contexto que esperamos para las economías mundiales este año como un factor de debilidad. Un crecimiento aún frágil.  Están en lo cierto. Y con ello también esperamos mayor inestabilidad en los mercados. La tendencia al alza para el precio de los activos sigue siendo clara;  pero los elevados precios actuales conllevarán mayor riesgo.

Hemos revisado al alza el crecimiento mundial previsto para este año hasta 3.3 % (2.5 % en 2013). Y hasta 3.4 % el dato para el próximo año. Es apenas una décima por encima de las previsiones anteriores para ambos ejercicios. Pero, sin embargo, es muy representativo: si se materializa será la primera vez en tres años que la economía mundial crece por encima de su promedio histórico y la segunda vez en siete años

Imagen

Pero, como decía al principio, esta mejora del crecimiento mundial esconde importantes desigualdades. Ya no es sólo que al mismo tiempo que aumentamos las previsión de crecimiento para las economías desarrolladas en los dos próximos años la revisamos en un importe similar en los emergentes. Durante este mes hemos revisado al alza el crecimiento previsto para USA, la zona EUR, UK y Suecia. Y a la baja los datos previstos para Turquía, Brasil  y Venezuela entre las revisiones más significativas que podemos ver en el gráfico anterior.

Advertía el Presidente del ECB sobre el exceso de complacencia ante los elevados riesgos. Que diga esto el Presidente de un banco central (Bernanke hablaba de la estabilidad financiera como riesgo hace una semana) no es habitual. Y menos cuando son los propios bancos centrales los que están favoreciendo la mejora de los mercados como instrumentos para mejorar las condiciones financieras y generar efecto riqueza positivo en los agentes económicos.

¿Qué temen? Lo más simple es hablar de evitar que la euforia de los inversores lleve a movimientos irracionales en los precios de los activos. Tan irracionales, aunque sean positivos a corto plazo, como lo era la irracionalidad a que nos llevó el pánico un año y medio atrás. Con todo, probablemente no se trata tanto de poner un techo al mercado como limitar a partir de ahora sus ganancias a la propia mejora económica. Las expectativas, recogidas en indicadores adelantados como el PMI que hemos conocido hoy mismo en la zona EUR, deben ser contrastados con la realidad. Y la realidad, al menos la realidad que muestran los resultados empresariales del Q4 del año pasado, sigue siendo un crecimiento lento frente a la velocidad de vértigo a la que avanzan los precios de los activos financieros.

¿Les inquieta China? El mercado ha respirado cuando ayer el Banco Central inyecto liquidez bajando más de un 1.3 puntos el repo semanal. Y los datos más recientes de crecimiento han mostrado un mayor dinamismo de lo previsto el año pasado, aunque de forma paralela han genera más desconfianza a medio y largo plazo: la relación de inversión/consumo no acaba de girar hacia el segundo en el motor de la demanda doméstica al mismo tiempo que se mantiene la elevada dependencia de la demanda exterior. Y como resumen de todo esto, creciente peso de la deuda en la financiación del sector privado. Se estima que la deuda de empresas y familias puede superar el 180 % del PIB, muy por encima de los niveles más altos observados en los países desarrollados antes de la Crisis.

Imagen

Imagen

De hecho, uno de los grandes riesgos durante este año que ha comenzado es la evolución de las economías emergentes. Incluso más allá del potencial de inestabilidad de los mercados financieros, muy dependientes de los bancos centrales (y con dos potenciales amenazas de cambio de sesgo en el caso de la Fed y el BOE). Me refiero a la inflación y también al desequilibrio exterior. ¿Y el comercio exterior? De hecho, todos confiamos en el dinamismo del comercio exterior. Pero, ¿a qué ritmo debe crecer para satisfacer toda esta esperanza? Por el momento, en el Q4 su crecimiento anualizado del 4.5 % puede ser insuficiente.

Imagen

Sin duda, la economía europea es una de las grandes beneficiadas de nuestra mejora en las perspectivas de crecimiento. Y sin embargo, tenemos serias dudas sobre sostenibilidad de un crecimiento promedio del 1.0/1.5 % a medio plazo. Me refiero al riesgo de caer en deflación, más allá de potenciales subidas de precios derivadas de la evolución de los precios internacionales, impuestos y precios administrativos.

¿Previsiones para los mercados? Tipos de interés de la deuda al alza en los mercados internacionales pero, como reflejo del diferente estado de las economías, con diferencias en su intensidad. Incluso en algunos casos, especialmente en aquellas economías amenazadas por el riesgo de deflación, tipos a la baja. En Europa esperamos que el ECB siga luchando contra este riesgo con mayores medidas expansivas, lo que podría seguir atrayendo capitales del exterior. Seguimos siendo muy positivos para el EUR. Pero también para el USD: esperamos nuevos descensos en las monedas emergentes frente a las del G10; más subidas de las europeas frente
a la norteamericana.

Imagen

 

 

 


Compartir en Facebook Compartir en Tweeter Compartir en Meneame Compartir en Google+