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Entendiendo bien todo lo sucedido

por Ismael de la Cruz Hace 6 años
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Semana con caídas intensas en las Bolsas mundiales que han llegado al 5% en USA y en Europa, siendo algo mayor aún en Asia. Y es que los mercados no reaccionaron muy bien que se diga al riesgo de que la inflación empiece a subir, traduciéndose el escenario en un importante incremento de la volatilidad que no sólo atizó a la renta variable, sino que dejó otros daños colaterales, como por ejemplo que algunos fondos inversos se vieron abocados a echar el cierre.

Pero no sólo las Bolsas cayeron, el petróleo también, aunque por otras razones, como el hecho de que se haya incrementado la producción en USA, unido al tema de que Irán aumentará su producción en 700.000 barriles diarios en los próximos cuatro años.

El dólar se apreció al son de las declaraciones de varios miembros del FOMC en lo referente a que no tienen ninguna intención de cambiar la estrategia de tipos de interés.

De poco ha servido con el escrutinio de los resultados de las compañías cotizadas al 60% que los resultados hayan sido buenos, los inversores, como siempre, atienden primero aquello que tiene una mayor virulencia, aunque sea de cara al corto plazo.

Tampoco se tuvo en cuenta que se haya alcanzado un acuerdo fiscal entre republicanos y demócratas para incrementar el techo de gasto (hasta marzo del 2019) y evitar el cierre federa, ni que en Alemania se vaya por fin a tener Gobierno de coalición.

Y tampoco las buenas referencias macro en líneas generales de la semana, con los pedidos de fábrica de Alemania creciendo por encima de lo esperado, con el PMI servicios de USA favorable y el ISM no manufacturero subiendo como la espuma, con el PMI servicios de China reflejando crecimiento al mejor ritmo en seis años.

Es evidente que los inversores estaban ya anestesiados y agasajados con tantas cosas positivas, y lo que es más peligroso, que se han acostumbrado en el tiempo a ello. Por poner un símil, es como tener la barriga llena y relajarse, siguen comprando, o en su defecto manteniendo las acciones, con el firme convencimiento de que poco o nada puede alterar el guión de la fiesta, sabedores de que tarde o temprano los tambores de inflación sonarían más cerca y las reacciones de los Bancos Centrales sería una realidad. Pero daba igual, se sentían invencibles, ya habría oportunidad, llegado el momento, de cubrir las carteras, mientras a seguir disfrutando.

Claro, cuando finalmente aquello que parece lejano lo tenemos prácticamente en nuestras narices, el efecto acción-reacción es intenso, todo el mundo empieza a resguardarse, todo el mundo comienza a vender para asegurar las ganancias acumuladas, y si a ello le añadimos que las maquinitas high frecuency no iban a ser menos, pues nada, caídas y caídas bursátiles.

Por tanto, y para tenerlo claro, después de años de bajas tasas de interés y una política acomodaticia del banco central, los inversores se están preparando para tasas más altas, ya que la Reserva Federal y otros bancos centrales retiran los estímulos que implementaron en la época de crisis. Tasas más altas perjudican a las acciones al encarecer los préstamos corporativos y al reducir el atractivo por la renta variable.

Los futuros de fondos federales mostraron un 16,5% de posibilidades de que la Fed eleve las tasas de interés a corto plazo al menos cuatro veces este año 8(hace una semana era 27,5%) y las probabilidades para marzo están en el 72% (76% el día anterior). ¿Motivo? A la Fed le preocupa bastante que los mercados se pueden ver seriamente afectados por las subidas de tipos, sólo eso.

Sí, los Bancos Centrales están ya metidos en faena de cara a dar un giro a sus políticas monetarias:

– El Banco de Inglaterra mantuvo los tipos de interés tal y como se esperaba, aunque lanzó un mensaje que tuvo sus consecuencias: la subida de tipos está cerca, incluso no se podría descartar que este mismo año.

– El BCE no quiere lanzar las campanas al vuelo pero piensa que las cosas marchan como cabría esperar y no se descarta que suban tipos a finales de este año. Por cierto, el 22 de marzo sabremos si Luis de Guindos es vicepresidente de la entidad.

– La Fed no se inmuta con el desplome bursátil y mantiene su hoja de ruta de tres subidas de tasas de interés a lo largo del presente ejercicio.

Comenzamos una semana que estará marcada por los datos de inflación. En el Viejo Continente tendremos el PIB y en Estados Unidos la producción industrial y la confianza del consumidor.

El índice de estimación de volatilidad de Merrill Lynch, que viene a ser el equivalente del índice de volatilidad Vix (Cboe), subió en la semana a 6,.85, su nivel más alto en casi 10 meses.

A lo largo de toda la historia del S&P, las acciones cerraron al alza el 59,1% de los viernes. El siguiente mejor día de la semana ha sido históricamente el jueves con el 54.6%. Es un dato anecdótico, pero lo dejo ahí.

Los inversores que esperan que los precios de las acciones caigan en los próximos seis meses subió 6,3 puntos porcentuales a 35%, el nivel más alto en tres meses. Mientras, los que esperan que las acciones aumenten en los próximos seis meses, cayó 7,7 puntos porcentuales a 37%, el nivel más bajo desde principios de diciembre.

Por cierto, el martes o el miércoles, en el artículo que escribiré en EXPANSIÓN, les voy a contar cositas interesantes, créanme, acerca de toda esta vorágine de las caídas de los mercados.

El lema de los Navy Seal creo que viene ni pintado: “el único día fácil fue ayer”.


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