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Negocios en la Deep Web

Quizá no conozcas el lado oculto de Internet, donde se hacen negocios legales e ilegales y se mueven millones
por CosasdeDinero Hace 3 años
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Seguramente habrás oído alguna vez hablar del lado oscuro de Internet, la Deep Web, Web profunda, el Internet invisible y otras denominaciones similares. No se trata de una leyenda urbana, aunque en la mayoría de informaciones que encontrarás por Internet se refieren a ese lugar como algo terrorífico y aterrador donde adentrarse viene a ser como caminar por un campo sembrado de minas, y eso sí es una leyenda urbana.

Conocida también como Invisible Web, Dark Web o Hidden Web, es todo aquel contenido que no forma parte del Surface Web (que es el Internet que todos conocemos y sólo representa el 10%), estas páginas no están indexadas en los motores de búsqueda como Google, Bing o Yahoo.

Existir, desde luego que existe, pero al igual que en el Internet que todos conocemos, hay sitios buenos y sitios malos. En cualquier web nos pueden colar un virus o nos puede saltar un popup que nos lleve a una web de pornografía infantil o podemos ver supuestas o reales películas snuff y cosas de lo más gore.

En la Deep Web, también conocida como DW, pasa lo mismo que en el Internet de dominio público. Hay sitios buenos y malos. Si tratas de hacer cosas buenas como buscar agencias de viajes para planificar tus vacaciones, es raro que te metan un virus o te pase algo. Pero si quieres hacer cosas malas (o poco aconsejables) como bajarte un programa o una película pirata es más fácil que te encuentres virus, o te roben o te estafen. Como en la vida real, nuestros actos o con quien nos relacionemos nos puede llevar por el buen o por el mal camino.

Para comprender lo que es la DW, hay que imaginar Internet como un enorme iceberg flotando en el mar de la información. Sabes que lo que ves del iceberg es sólo la punta (un 10%), el 90% restante está oculto bajo el mar.

La Deep Web no es otra cosa que ese 90% que los motores de búsqueda no pueden indexar y donde está el 90% de los contenidos de Internet. La mayoría de la gente solo conoce un 10% de lo que existe en realidad.

Piensa que los motores de búsqueda no pueden entrar en sitios de acceso restringido como por ejemplo zonas o páginas restringidas de empresas, páginas que han sido encriptadas ya sea por seguridad o con fines delictivos, bases de datos restringidas y un larguísimo, etc.

En la Deep Web, por lo general, reina el anonimato absoluto y, por tanto, la impunidad es casi total. Se supone que no existe o no es fácil acceder a ella y por ello es un lugar de reunión ideal para la peor fauna que podemos encontrarnos en la sociedad: terroristas, sicarios, camellos, armeros, pedófilos traficantes de tarjetas de crédito o hackers con millones de ordenadores zombis para el chantaje y/o delitos cibernéticos. Se supone que la DW es el paraíso de la impunidad delictiva, pero no es cierto. Puedes encontrarte con ciber policías intentando atrapar a los malos, puedes darte de bruces con el FBI si intentas entrar a alguna web del Gobierno Estadounidense y un largo etc.

Por citarte un ejemplo, en noviembre de 2014, el FBI y Europol informaron del desmantelamiento del portal Silk Road 2, un gigantesco supermercado donde podía conseguirse desde drogas a pornografía infantil pasando por armamento y explosivos. Se realizaron detenciones en Bulgaria, República Checa, Finlandia, Francia, Alemania, Hungría, Irlanda, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Holanda, Rumania, Suecia, Suiza, Reino Unido y España. El FBI y Europol dijeron: “No sólo hemos arrancado estos servicios ilegales de Internet. Hemos llegado hasta las profundidades, allí donde los delincuentes se sentían a salvo”. Pero lo que no dijeron, y sí saben, es que la operación fue un grano de arena en el desierto.

Tecnológicamente armados hasta los dientes esos ciberpolicías hacen lo que pueden en ese mundillo oscuro que es la DW, donde además existen varios niveles: del 2 al 5 es el territorio de la delincuencia, del 6 al 7 inteligencia militar donde se libran guerras de espionaje. Al Qaeda, por ejemplo, suele moverse en niveles 2-3 de DW (un grupo terrorista ya no se mueve en el Internet normal, es un riesgo absurdo, van a DW donde tienen sus propios foros, sus chats y sus documentos de adoctrinamiento y captación).

 

¿Qué negocios se hacen en la DW?

Mucha gente es hipócrita al hablar de la DW. Aconsejan encarecidamente no entrar en ella, pero… ¿cómo saben lo que hay allí si no han entrado ellos primero? Se parece de alguna manera al morbo de mucha gente cuando va por carretera y hay un accidente. Todos levantan el pie del acelerador para ver si ven los higadillos de alguien arrastrando por el suelo, todos giran la cabeza para verlo bien, algunos incluso agarran el móvil para tomar un video que luego puedan subir a Internet si han cazado algo interesante. Eso sí, luego te dirán que no mires, que aceleres que estás creando más atasco, que debiera darte pena lo que ves y un largo etc.

Buscando información sobre la DW pasa eso mismo. Te dirán con toda hipocresía que ellos han entrado sólo para documentarse o para satisfacer su curiosidad, pero no te hablarán de las cosas interesantes que han visto, sino únicamente de la podredumbre que han encontrado y te lo ilustrarán con las fotos más desagradables que hayan encontrado y que en muchos casos no son más que burdos fotomontajes que se distinguen a la legua. El sensacionalismo vende más que la realidad.

Un ejemplo de negocio basado en la DW lo tenemos en una empresa que te ofrece vivencias en la DW por un módico precio. Por X euros te enseñan a entrar, te explican las herramientas que tienes que utilizar y te enseñan a bucear por sus entrañas, te muestran las atrocidades que puedes encontrar, dónde buscar, cómo saltarte barreras, etc. No pienso citar el nombre de dicha empresa pues me parece lamentable que saquen el dinero a la gente curiosa enseñándoles solamente el lado oscuro y más desagradable de la DW. Por desgracia ya sabemos que el morbo vende.

Los dos negocios más rentables para los malotes son los de alquiler de ordenadores zombis y el tráfico de datos de tarjetas de crédito.

En el primer caso, y explicado sin entrar en muchos detalles, un hacker inventa un virus que convierte a los ordenadores infectados en zombis de tal forma que esos ordenadores pueden hacer lo que el hacker quiere. Seguidamente el hacker solo tiene que vender en la DW un paquete de 100.000 ordenadores que él domina y con los que se puede hacer, por ejemplo, un ataque de inyección. Imagínate dos webs de empresas competidoras, una va a sacar un producto estrella y la otra decide que va a joderle la web ese mismo día con un ataque de inyección, denegación de servicio, etc., y consiguen bloquearla durante 24 horas. Ese día, que era importante para ese negocio, ha sido jodido por la competencia previo pago al hacker por sus servicios.

El otro negocio rentable para los hackers en DW hoy en día es el tráfico de tarjetas de crédito. Imagínate también un hacker que consigue acceder a la web de una importante empresa de reservas de hoteles o billetes de avión. Una vez dentro el hacker accede a la base de datos y consigue todos los números de tarjetas de crédito y sus correspondientes CCV que es el código de seguridad de tres cifras que está por detrás y que se usa para pagos por Internet. Recopilados esos datos los vende por paquetes, cobrando por ejemplo 10 euros por tarjeta. Una banda organizada cualquiera compra por ejemplo 100 tarjetas pagando mil euros. Una vez en su poder, empiezan a hacer compras por Internet, cogen un piso de alquiler para que envíen las compras, dejan a algún pardillo (por si las cosas se tuercen) para recoger los paquetes y a los 10 o 15 días se largan del piso alquilado con toda la mercancía. Entre que se tramitan las denuncias, se piden órdenes de registro y demás, cuando la policía llega ya no hay nadie y no se puede perseguir al que alquiló el piso pues lo más seguro es que lo alquilara con un DNI o un pasaporte falso comprado también en la DW.

En la mayoría de las ocasiones ante la DW no se puede hacer nada. Los ciberpolicías suelen ser meros espectadores en DW, entran, ven cómo se delinque y poco más pueden hacer pues las investigaciones son largas y a veces difíciles. Debemos pensar que la mayoría de los hackers y delincuentes que se mueven por DW son superdotados intelectuales que saben cubrir muy bien su rastro. Salvo que cometan un error es difícil atraparlos. Otras veces se caza a los poco inteligentes y menos precavidos que actúan a las órdenes de los peces gordos y se prefiere no actuar contra ellos, de momento, para ver si acaban conduciendo a los peces gordos.

Si os interesa lo que estáis leyendo y queréis leer el resto del artículo… aquí tenéis el link:

http://www.cosasdedinero.com/2015/04/07/negocios-en-la-deep-web/

Saludos,

Pablo


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