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La muerte tenía un precio (y lo sigue teniendo)

por CapitalBolsa Hace 5 años
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Esta noche elegirán entre truco o trato, noche de Halloween, influencia anglosajona que cada vez se celebra más en España. Para los más tradicionales mañana es el día importante, el Día de Difuntos o de Todos los Santos, cuando los vivos más rememoramos a los muertos y los cementerios se cubren de flores coloridas que, durante unos días, eliminan el gris de las retinas. La muerte es un tema tabú en la cultura occidental de este siglo, pero es todo un negocio alrededor del que se mueven millones de euros. ¿Cuánto cuesta todo lo que acompaña al fallecimiento de una persona? Hagamos cuentas...

Coste Total

Cuando muere un ser querido no es el momento de hacer balance económico del coste que conlleva un enterramiento o el velatorio en el tanatorio, las flores... Pero es conveniente tenerlo claro en vida porque el coste medio de un sepelio en 2013 según el estudio elaborado por la Organización de Usuarios y Consumidores OCU es de 3.500 euros, aunque depende de muchos factores: la ciudad, si hay que pagar la sepultura, el enterramiento en sí, si va a haber incineración...

La tradición familiar en España ha hecho que muchas familias hayan contratado durante años un seguro de decesos que les protegiera en el caso de que sucediera el trágico suceso. Las primas de este seguro dependen de los servicios que se contraten pero las básicas pueden encontrarse desde 12 euros por persona al año. Generalmente se contratan para varios miembros de una familia y el presupuesto que nos haga la compañía dependerá de la edad de los contratantes, cuanto mayor sea una persona más probabilidades tiene de fallecer antes y por lo tanto su prima se incrementa. En el caso de que tengamos un seguro de decesos el bolsillo no se resentirá tanto si tenemos que hacer frente a los gastos en un único pago. De ahí que los expertos recomienden planificar nuestro final a lo largo de la vida, no por hablar de la muerte o cubrir los gastos que previsiblemente organice nuestra despedida nos vamos a morir antes.

Elegir el lugar para el descanso

Lo primero es saber dónde queremos ser enterrados o si queremos ser incinerados dónde queremos que reposen luego nuestras cenizas. El modelo de enterramiento está cambiando pero lo de tirar las cenizas al mar o al parque no es una opción viable, o al menos no debería serlo porque es ilegal y además insalubre. Vayamos por partes. La crisis ha provocado que proliferen los anuncios de venta de sepulturas, panteones y nichos en los cementerios españoles.

El anuncio es real, “Se vende una sepultura para cinco cuerpos en el Cementerio de la Almudena (dan la ubicación exacta) por 30.000 euros negociables, a perpetuidad”. Lo primero que hay que verificar que esa perpetuidad es real porque normalmente en los cementerios de gestión municipal se traduce en 99 años que evidentemente no es una perpetuidad. A día de hoy la perpetuidad se cumple en algunos cementerios que no gestionan los ayuntamientos sino las Archicofradías como el Cementerio de la Pontificia y Real Archicofradía Sacramental de San Pedro, San Andrés, San Isidro y de la Purísima Concepción, más conocido como Cementerio de San Isidro. Almudena Moreno responsable de la Sacramental explica que “aquí las adquisiciones sí son a perpetuidad”. Si quiere descansar eternamente en este cementerio que cuenta con la distinción BIC (Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico) puede hacerlo desde 1.000 euros que es lo que cuesta un nicho para una persona o cinco cenizas con lápida incluida.

“A este precio –matiza Almudena- hay que añadir el precio del enterramiento en sí mismo. En la Sacramental de San Isidro se sigue enterrando como en el siglo XIX y el precio oscila entre los 568 euros y los 980, dependiendo de si es en sepultura, nicho, panteón si el fallecido es titular o no... etc”.  Enterrar como en el siglo XIX significa hacerlo al modo tradicional, con la fuerza de los enterradores, sin maquinaria. Es una de las joyas arquitectónicas del arte funerario y el descanso eterno en sepultura nos costaría con la lápida incluida alrededor de 17.200 euros. Si bien descansar junto al Ángel de Giulio Monteverde o al Cristo de Mariano Benlliure tal vez no tenga precio...

El Tanatorio

Si queremos solicitar el servicio de un tanatorio antes del entierro que suele ser lo habitual, dependiendo de la ciudad y de los servicios que solicitemos nos saldrá un precio u otro. Varían mucho pero si no tenemos un seguro de decesos y queremos, por ejemplo, utilizar los servicios del tanatorio de Galapagar en Madrid, desde el Ayuntamiento facilitan estos precios sin IVA.

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El Ataúd

Antes habrá que elegir un ataúd y podrá encontrarlo de precios muy variados dependiendo del modelo que elija.  Según la CECU, la Confederación de Consumidores y Usuarios de Madrid, el precio medio de uno son más de 750 euros. También hay modas y tendencias en esto de los ataúdes e incrementan el precio en función de la calidad de la madera, de si incorpora alguna talla de si es para una sepultura o para cremación... Si el difunto va a ser incinerado el ataúd utilizado es diferente puesto que se recicla parte de la caja. Las Leyes europeas exigen que se hagan ataúdes biodegradables, así que no veremos en España los ataúdes metálicos que sí se utilizan en EEUU.

Las flores

Para seguir sumando a la cuenta, hay que añadir las flores que acompañan al difunto. Internet se ha convertido en una herramienta que ayuda en estas ocasiones, en latiendadeflores.es encontramos diversos ramos y modelos para despedir a nuestros difuntos. Una corona por ejemplo nos puede costar desde 110 euros, “generalmente en los precios está el envío incluido –nos explican- pero es mejor confirmarlo vía teléfono porque en ocasiones se incrementa el precio por alguna circunstancia”. El precio de la corona subirá en función de las flores y el diseño que tenga. Podemos optar también por elegir una cruz de flores por 89,90 euros o un centro por 69,90 euros. Los ramos de flores varían muchísimo de precio desde los 20 euros hasta lo que queramos pagar según y cómo sea el ramo.

Esquelas

Antiguamente la costumbre en los pueblos era la de colocar las esquelas en los lugares estratégicos de paso y en el portal donde vivía el difunto para hacer público el fallecimiento. Por supuesto que también estaba muy extendida la publicación de esquelas en los periódicos, los precios son también muy variados. En El País por ejemplo una esquela a página completa le puede llegar a costar más de 20.000 euros, la más barata 510 euros. La esquela más barata en un diario generalista se puede publicar en La Razón donde le cobrarán 161 euros. La versión digital de la tradicional esquela le costará 12 euros en Remémori.

La última tendencia

Lo último entre las tendencias que rodean a la muerte son los entierros de época. Los ha puesto en marcha el cementerio de Montjuic en Barcelona y cuestan 4.000 euros. No le falta ni un detalle a un entierro que nos retrotrae a otros siglos, sobre todo a la época del romanticismo. Carroza funeraria del siglo XIX  tirada por caballos negros, chisteras entre quienes portan el féretro y un halo muy literario a la despedida del difunto. Por cierto que a lo histórico se le une la tecnología porque el entierro se retransmite por internet para quienes no pueden acudir en persona a la despedida.

El día de Todos los Santos es cada año la fecha en la que más nos acordamos de la muerte y de quienes ya no están con nosotros. Sin embargo la opacidad que rodea en general a los Servicios Funerarios a la hora de facilitar precios es manifiesta, salvo excepciones que explican detalladamente en su página web los precios (el Cementerio de San Isidro o el Ayuntamiento de Galapagar entre otros), falta claridad en el coste general del último adiós. Como decía el poeta... ¡Qué solos se quedan los muertos!... Pero prepare el bolsillo el vivo porque el coste del sepelio es un gasto muy serio.

Por cierto, mañana los cementerios se teñirán de flores y recuerdos, ni trucos ni tratos. El día 1 de noviembre es el Día de los Difuntos.


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