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"¿Dónde Invertir? ¿Qué hago si viene el lobo de la recesión?..."

Mar Revuelta de La Carta de la Bolsa
por CapitalBolsa Hace 1 mes
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"Llevamos meses hablando de lo mismo: la recesión USA es inevitable y terminará afectando al resto del mundo, a unos más que otros. Nuestros clientes andan con la mosca detrás de la oreja. Han perdido hasta la camisa en Bolsa, son presa del miedo y de la desconfianza y muy temerosos con el futuro que llega. Los intermediarios y analistas lo estamos pasando muy mal. El negocio pierde agua por todas partes. 2018 va a ser uno de los años más odiados de la historia de la Bolsa, porque con tipos de interés CERO, un crecimiento económico más que aceptable y resultados empresariales, que, en general, no han decepcionado, el mercado de acciones se debería haber comportado mejor y ofrecer resultados positivos. Pero, como tantas otras veces, ha sucedido lo contrario ¿Qué hacer si llega el lobo de la recesión, que llegará, como en el cuento?..."se pregunta el analista jefe de una gestora. Me envía el siguiente enlace:

En J.P.Morgan Asset Management lo han analizado. La primera conclusión a la que han llegado es que, efectivamente, la forma de la curva ofrece información relevante a la hora de predecir una contracción de la economía y una caída de las bolsas. Esa percepción generalizada de que una curva invertida es sinónimo de recesión y correcciones de la renta variable es cierta. La segunda reflexión a la que han llegado es que los inversores disponen de un cierto margen para prepararse para este nuevo escenario macroeconómico y de mercados. Manuel Arroyo, director de Estrategia de J.P.Morgan AM para España y Portugal, explica exactamente cuál ha sido la metodología empleada por la firma americana en su análisis, escribe Óscar Rodríguez Graña |Funds People.

En la gestora han cogido la serie histórica de los últimos 40 años para identificar los periodos en los que la curva llegó a invertirse y han medido el número de meses que trascurren desde ese momento hasta que la bolsa toca máximos. “La media es de 17 meses”, afirma. Es decir: desde el mismo momento en el que se invierte la curva de tipos en Estados Unidos hasta que las bolsas alcanzan su punto más alto pasa, de media, un año y medio. En las dos últimas ocasiones en la que los tramos cortos pagaban más que los tramos largos –en mayo de 1998 y diciembre de 2005- la bolsa siguió subiendo durante 22 meses, en ambos casos.

En lo que respecta a la entrada de la economía en recesión, tampoco existe un efecto inmediato entre la inversión de la curva y un escenario de contracción de la actividad económica. También transcurre un tiempo que, históricamente, ha sido de media de 22 meses. Del mismo modo, los máximos del mercado tampoco suelen coincidir con el inicio de la recesión. En el caso del S&P 500, desde que el índice bursátil toca máximos, suelen transcurrir de media cinco meses hasta que la economía se empieza a contraer.

“Todo esto nos lleva a concluir que una curva de tipos invertida sí que puede ser una forma de anticipar un mercado bajista o una recesión económica si bien, en contra de lo que muchos inversores creen, lo hace con mucha más antelación de lo que se piensa. Durante este pasado verano, cuando la curva estuvo a punto de invertirse, muchos participantes en el mercado hablaban de que eso significaba que se avecinaba una recesión inminente. Ni mucho menos. Históricamente, puedes tener una curva invertida y la recesión no llega hasta prácticamente dos años después”, señala Arroyo.

Al contrario del escenario que se vivió en verano, ahora mismo la curva está algo más lejos de invertirse porque los tramos largos han vuelto a subir, con el bono del Tesoro de Estados Unidos en el entorno del 3,2%. Sin embargo, en el futuro esta situación en la que los tramos cortos pagan más que los largos se volverá a repetir. Ahora, cuando eso ocurra, los inversores ya saben cuáles son los márgenes de los que disponen para preparar sus carteras para afrontar el nuevo entorno tanto macroeconómico como de mercados.


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