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Antes de invertir en bolsa...

Publicado en El Inversor Inquieto
por CapitalBolsa Hace 5 años
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Invertir en bolsa no es como sentarse en una mesa de juego y dejar que la suerte nos sonría. Es cierto que en la renta variable nunca dos y dos fueron cuatro, o ¿sí?... Pero lo que es indiscutible, y así lo exponen todos los analistas, es la necesidad de formarnos antes de entrar al mercado o de buscar asesoramiento profesional para no encontrarnos con sorpresas desagradables. En esta ocasión, El Inversor Inquieto ha preguntado a los expertos qué es lo que no hay que hacer al entrar en el mercado, o lo que es lo mismo, queremos conocer cuáles son los errores más comunes que cometen los inversores minoritarios cuando se acercan a la renta variable.

No hay adivinos

Cada maestrillo tiene su librillo, ya lo dice el refranero español y así resulta cuando radiografiamos qué métodos utilizan los expertos a la hora de buscar rentabilidad en la renta variable. Parece obvio pero el primer paso, el indispensable es precisamente ése, tener nuestro librillo. Esto es, tener claro el método por el cual vamos a invertir y cuyas reglas vamos a seguir. Jugar en bolsa es algo erróneo desde la misma concepción de la expresión, en bolsa no se juega. Alejandro Martín  Subdirector en España de Hanseatic Brokerhouse nos explica que uno de los errores más comunes es “pensar en que lo importante es acertar y no ganar, y no tener lo suficientemente claro que nadie sabemos que pasará en el mercado y que solo podemos trabajar en base a escenarios a los que demos probabilidad de cumplimiento”.

En bolsa se invierte y por supuesto se gana dinero, pero también se pierde. Y eso tan básico hay que grabarlo bien en nuestro cuaderno de bitácoras como inversores. Porque no hay recetas mágicas ni bolas de cristal que nos digan cuál va a ser el siguiente movimiento del mercado. Tomás García Purriños, Asesor Financiero de Cortal Consors nos recuerda que uno de los errores más comunes es precisamente el acudir a la renta variable sin formación, “el principal error -explica el experto-  proviene de la falta de formación. En los mercados financieros obtener la experiencia sin sabiduría cuesta siempre dinero. Muchos errores con determinados productos es por no entender su riesgo, o su fiscalidad, o la legislación propia del mercado”. Es curioso que puede parecernos una obviedad y sin embargo los expertos lo resaltan como un error generalizado, García Purriños va un paso más allá y matiza que incluso hay que “desaprender”. “Si estudiamos a los inversores más conocidos y cuya trayectoria recogen los libros, veremos que todos ellos tienen una importante cualificación:  George Soros, graduado en London School of Economics. Warren Buffet, graduado en la Universidad de Nebraska, y en Columbia Business School. J.M. Keynes un gran inversor, además de economista), licenciado en la Universidad de Cambridge. Sin embargo no es suficiente. La formación es fundamental para afrontar con éxito los mercados financieros. Y formarse no es leerse el libro de Murphy. Ni el de Graham. Ni tampoco ir a la Universidad de Oxford. Formarse exige una evaluación continua. Exige reconocer que nunca se sabe lo suficiente. Que siempre hay algo nuevo. Una nueva visión, una nueva idea. Exige humildad. Dejar que otros, que quizá sean más jóvenes o lleven menos en el mercado, te enseñen algo nuevo. Exige unas cualidades que siempre van ligadas al éxito en los mercados financieros”. Así de rotundo se muestra este asesor financiero cuyo día a día está ligado a los mercados.

¿Qué  dinero invierto?

Otra de las máximas que hay que tener en cuenta a la hora de invertir es que el dinero que se destine a la bolsa ha de ser un dinero que no necesitemos para primeras necesidades. A nadie le hace gracia perder sus ahorros pongamos el caso porque hemos hecho una mala gestión. Pero sería aún más descabellado perder el dinero que necesitamos para cubrir nuestras necesidades vitales. Por lo tanto, no se plantee jamás el cuento de la lechera cuando invierta en bolsa porque ya sabe lo que puede pasar.... Invierta dinero que no necesite, dinero que en el peor de los casos -la pérdida- no le vaya a causar mayor prejuicio que el enfado por haberlo perdido, pero nada más.  Y por supuesto sea plenamente consciente de que la renta variable entraña un riesgo y que al invertir en acciones usted asume ese riesgo: la posibilidad de perder lo invertido. Si cree que los grandes gurús del mercado nunca han perdido... Está usted muy equivocado. Hay grandes inversores de bolsa -españoles también, por supuesto- que reconocen públicamente haberse arruinado, como es el caso de José Luis Cava y no una vez, sino incluso dos. Por lo tanto no se crea más listo que el mercado, de momento ganarle la partida no es cuestión de llegar y acertar.

Los Stop Loss

Alejandro Martín  pone encima de la mesa otro error, “no tener una estrategia y entrar al mercado sin saber dónde vamos a salir, tanto en caso de que acertemos como en el caso de que nos equivoquemos”, o lo que es lo mismo, como explica Luis Lorenzo gestor de DifBroker hay que fijarse un stop loss y respetarlos, ya sea en pérdidas como en lo referente a beneficios”. Es importante recalcar lo de respetar nuestras propias decisiones, la psicología humana es una parte muy importante en la inversión bursátil y en ocasiones tenemos clara la teoría pero después en la práctica el miedo nos juega una mala pasada. Es imposible lograr beneficios todos los días con todas las operaciones que hagamos en bolsa, y esto tan sencillo a primera vista nos arrastra en muchas ocasiones hacia el abismo. “Hoy la acción (pongan la compañía que quieran) está cayendo... Pero ya recuperará”. “Estoy perdiendo pero seguro que mañana sube”, son explicaciones que el propio inversor utiliza para justificar su quietud cuando no ejecuta el stop loss de pérdidas. Bien, pues ahí puede comenzar la cuesta abajo hacia la debacle, porque las acciones no siempre suben -recuerden si no en qué precios estaban los grandes bancos españoles en 2008 con el Ibex 35 superando los 12.000 puntos y dónde están ahora sus títulos). Por lo tanto es fundamental asumir que nuestra operación se cierra cuando salta el stop loss que por supuesto es más que obligado ponerlo. Y la misma precaución hemos de tener cuando estemos ganando, hay un dicho muy popular entre los inversores, “el último euro que se lo lleve otro”, pues eso. No sea que la avaricia rompa el saco y lo que hoy eran ganancias se nos conviertan mañana en pérdidas. De este modo lo que haremos será convertir una posición que en principio iba a ser para el corto plazo en una posición a largo plazo. Luis Lorenzo añade otro de los errores más comunes que suele cometer el inversor cuando ve que el precio de la acción cae, parece como si tuviéramos un vínculo emocional con un determinado título “y nos empeñaos en que va a dejar de caer en breve por lo que seguimos comprando y promediamos la cartera”.  Esto es, compramos más acciones a un precio más bajo al inicial con la idea de venderlas cuando suban aunque no lleguen a alcanzar el primer precio que pagamos pero con la idea de que el cómputo de la operación nos de beneficios.

Más psicología

Tomás García Purriños ahonda en la importancia de la psicología, “la preparación mental adecuada exige un esfuerzo para mantener las 3 Ms que decía A. Elder. Money: Debemos cuidar el dinero. Saber que es nuestra herramienta de trabajo y que si lo perdemos, finaliza nuestra experiencia en el mercado. Así como el herrero cuida su yunque, el trader debe cuidar su dinero. La segunda M, Method: debemos elegir un método de análisis, que nos haga sentir cómodos con el mercado. Este método puede ser análisis técnico o fundamental y cualquiera de sus escuelas (cuantitativo, value, growth, macro, etc) o una mezcla de todo. Lo que sea que nos haga sentir cómodos y, claro, que tenga cierta fiabilidad. Finalmente, la tercera M es Mind:Psicología para poner en práctica nuestro método y nuestra gestión monetaria. Mantener una actitud positiva exigirá adoptar una actitud proactiva. No permitir que las cosas pasen, hacer activamente que sucedan. Compartir tu visión del mercado. Escuchar la de otros, pero manteniendo tu independencia. Disfrutar del éxito. Aprender del fracaso”.

Liquidez y Apalancamiento

Así mismo es conveniente atender a los productos en los que vamos a invertir, a la liquidez del valor en el que nos hemos fijadoAlejandro Martín expone que  hay que tener precaución al “invertir en activos poco líquidos como las acciones del mercado continuo, donde dada la poca cantidad de compradores y vendedores existirán diferenciales muy amplios entre el primer punto de compra y el primer punto de venta (horquillas) que nos supondrán un coste indirecto muy alto” y que además pueden ser el principal obstáculo a la hora de que queramos vender esos títulos y la horquilla sea tan amplia, que no encontremos comprador. Los expertos siempre recomiendan fijarnos en compañías grandes con las que no tengamos problemas en condiciones normales a la hora de vender nuestros títulos. Por supuesto que hay que tener también mucha precaución con el apalancamiento, con la capacidad que tenemos a través de algunos productos como los CFD's de invertir con más dinero del que realmente tenemos. Suena muy atractivo y puede ser una buena estrategia pero no olvidemos nunca que hay dos columnas, la del “debe” y la del “haber”, por lo que si nuestro apalancamiento es excesivo y nuestra operación sale mal... Ojo a las pérdidas.

Luis Lorenzo matiza que “hay que tener precaución a la hora de tener derivados e invertir más de lo que mi cartera puede soportar realmente arriesgando capital en exceso”. Y por supuesto que antes de entrar en la renta variable es primordial ordenarse la cabeza, ser consciente de la importancia de la psicología y como nos recuerda Tomás García Purriños tener conciencia de que “como decía Kostolany, en bolsa lo que todos saben no da dinero. Pensar con la masa suele llevar a errores graves. Por otro lado, seguir la opinión de otros no suele ser rentable: nadie es adivino, por mucho que sepa.” “Ken Fisher señala la importancia de preguntarnos siempre: ¿Qué crees que sabes pero en realidad es falso? (Para descubrir así mitos del mercado, como que las acciones con un PER bajo son menos arriesgadas, o que las recesiones o el aumento del gasto público son dañinas para la bolsa). La segunda pregunta sería: ¿Cómo puedo entender lo que otros no entienden? (La respuesta a esta pregunta nos la da el uso de las matemáticas y las correlaciones) Finalmente, una vez contestadas las preguntas anterior, cabe preguntar: ¿Qué está cegando mi cerebro ahora? (Esto es, identificar qué trampas mental puedo estar sufriendo antes de tomar una decisión. En resumen, hay que resolver: ¿Qué es lo que yo sé que los demás no saben? Porque lo que todos saben, en los mercados financieros es irrelevante”.

Probablemente cuando lea este artículo se plantee que todo lo explicado por los expertos es de sentido común. Efectivamente. ¿Será que cuando estamos operando con dinero contante y sonante el sentido común es el menor común de los sentidos? No está mal que tenga en cuenta estos aspectos cuando invierta en acciones. En ningún caso se acerque a la renta variable como quien acude a un bingo.... La bolsa nunca es un juego. 

Publicado en El Inversor Inquieto


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