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Nueva alianza mundial para el crecimiento

por José Luis Martínez Campuzano Portavoz Asociación Española de Banca Hace 8 años
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Conferencia de la Directora General del FMI en la Universidad de Maryland....

* En conjunto, las economías emergentes y en desarrollo representan prácticamente el 60% del PIB mundial, habiendo aumentado de un nivel ligeramente por debajo de la mitad hace solo una década. Contribuyeron con más del 80% del crecimiento mundial desde la crisis financiera de 2008, asimismo ayudaron a resguardar muchos puestos de trabajo en las economías avanzadas. Y han sido el principal motor de la significativa reducción de la pobreza en el mundo.

* No obstante, tras años de éxito, los mercados emergentes -como grupo- se enfrentan hoy a una nueva y dura realidad. Las tasas de crecimiento han disminuido, los flujos de capitales se han invertido y las perspectivas a mediano plazo se han deteriorado marcadamente. El año pasado, por ejemplo, se estima que los mercados emergentes experimentaron salidas netas de capital de USD 531.000 millones, comparadas con USD 48.000 millones de entradas netas en 2014.

* A corto plazo, la moderación del crecimiento, la magnitud de las salidas de capital y las recientes bajas en los mercados bursátiles son motivo de inquietud.

Retos de las economías emergentes:

* Primero, la transición en el crecimiento de China. China ha emprendido un ambicioso reequilibramiento de su economía: de la industria a los servicios, de las exportaciones al mercado interno, y de la inversión al consumo. También está avanzando hacia un sistema financiero más orientado al mercado. Estas reformas son un proceso necesario que, a la larga, propiciarán un crecimiento más sostenible y beneficiarán tanto a China como al mundo. Sin embargo, a corto plazo provocarán un menor nivel de crecimiento, y esta desaceleración tiene efectos de contagio mediante el comercio y la disminución en la demanda de materias primas, amplificados por los mercados financieros.

* Segundo, la caída de los precios de las materias primas. Los precios del petróleo y los metales han caído en alrededor de dos tercios respecto de sus niveles máximos más recientes, y es probable que se mantengan bajos durante bastante tiempo. Como resultado, muchas economías exportadoras de materias primas se encuentran bajo mucha presión, y algunas divisas ya han experimentado grandes devaluaciones.

* Tercero, las políticas monetarias asincrónicas. La Reserva Federal ha aumentado las tasas de interés en respuesta a un fortalecimiento de la economía estadounidense, en tanto que otras economías aún no lo han hecho, o se han movido en la dirección contraria.

* El mundo emergente también se enfrenta a un incremento de los riesgos geopolíticos y ambientales. Piensen en la crisis de los refugiados sirios que está afectando directamente a países como Turquía, Líbano y Jordania, que están recibiendo a millones de personas desplazadas.

* El impacto del cambio climático sobre los precios de los alimentos, la estabilidad política y la salud de las personas, en particular en África subsahariana y Asia meridional. Para 2030, se prevé que más del 98% de las muertes relacionadas con el cambio climático tendrán lugar en los países en desarrollo.

¿Qué pueden hacer las economías emergentes ante estos retos?

* Estos países podrían hacer que su ajuste fiscal sea menos doloroso mejorando la eficiencia del gasto, fortaleciendo las instituciones fiscales y aumentando sus ingresos no provenientes de las materias primas. Al mismo tiempo, permitir una mayor flexibilidad cambiaria puede ayudar a muchos de ellos a suavizar el impacto de los shocks externos a los que están haciendo frente.

* Las economías emergentes también deberán hacer un mayor uso de las denominadas herramientas macroprudenciales para limitar los riesgos del sector financiero, ya sea supervisando la deuda en moneda extranjera asumida por algunas de sus principales empresas, o limitando los efectos colaterales de la gran expansión del crédito que muchos países han experimentado en los últimos años.

¿Y las economías desarrolladas?

* Frente a perspectivas de crecimiento modestas, las economías avanzadas deben continuar apoyando la demanda mediante políticas monetarias acomodaticias. Pero deben emplear una combinación de políticas más equilibrada.

* Los países con margen de maniobra en sus presupuestos también deben recurrir a la política fiscal para estimular la economía, por ejemplo financiando mejoras muy necesarias en infraestructura pública.

* Al mismo tiempo, Estados Unidos tiene una especial responsabilidad al normalizar su política monetaria, dado que esto puede ser una fuente de efectos de contagio y de rebote mundiales. Por lo tanto es importante que la Reserva Federal continúe haciéndolo con prudencia y que comunique adecuadamente sus decisiones.

¿Y qué deben hacer las emergentes y desarrolladas de forma conjunta?

* Primero, fomentar una mayor y mejor innovación, eliminando las barreras a la competencia, reduciendo la burocracia, mejorando la movilidad laboral e invirtiendo más en educación e investigación. Esto impulsaría el dinamismo empresarial y ayudaría a atraer la inversión privada en ideas nuevas, sorprendentes y útiles.

* Segundo, facilitar un mayor intercambio tecnológico entre las economías avanzadas y sus pares emergentes. Esto requeriría, por ejemplo, lograr un mejor equilibrio entre la protección de la propiedad intelectual y la diseminación de la tecnología.

* Finalmente, tanto las economías avanzadas como las emergentes deben completar y adoptar la agenda mundial de reformas regulatorias. Esto es fundamental para construir un sistema financiero mundial que tenga una mayor capacidad de recuperación.

A medio plazo...

* Un sistema monetario más robusto debe incluir un marco para flujos de capitales más seguros.

* Una red mundial de seguridad financiera más robusta


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