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Los mercados se desconectan. Los Bunds seguirán firmes

Andrea Iannelli, Fidelity International
por CapitalBolsa Hace 1 mes
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La postura expansiva que la mayoría de los bancos centrales han adoptado este año a rebufo de la guerra comercial y el deterioro de los datos del sector manufacturero explica esta desconexión, así como la recuperación generalizada de todos los mercados por la reactivación de la búsqueda de rendimientos por parte de los inversores”. Preferencia por los bonos del Tesoro de EE.UU. “Nuestro posicionamiento largo en duración se mantiene, así como la preferencia por los bonos del Tesoro de EE.UU. Aunque nuestra visión difería del consenso a comienzos de año, ahora, con los rendimientos a diez años por debajo del 2%, difícilmente puede hacerlo. Podrían repetirse los movimientos de mediados de 2015, cuando los rendimientos de la deuda pública rebotaron con fuerza en un periodo muy corto, por lo que estamos muy atentos al posicionamiento del mercado en busca de alguna señal de cambio brusco. La política y la inflación son dos factores que vigilamos especialmente. La reunión del G20 trajo consigo una solución temporal al conflicto comercial. Sin embargo, en nuestra opinión sigue siendo improbable que se alcance un acuerdo amplio que elimine todas las barreras arancelarias, dado el escaso margen para las concesiones en ambas partes y que las diferencias estructurales y problemas que existen entre EE.UU. y China y siguen sin resolverse”.

Los Bunds seguirán firmes

“En cuanto a Europa, las compras de activos (QE) y los recortes de tipos vuelven a estar sobre la mesa. Redujimos en parte nuestra exposición a duraciones cortas durante el trimestre, sobre todo en países core y semi-core, y actualmente solo mantenemos una ligera infraponderación. En los mercados core, los Bunds alemanes probablemente se mantengan firmes gracias al discurso expansivo del BCE y la tendencia al aplanamiento probablemente continúe. Existe el riesgo de que el BCE dé marcha atrás a su postura expansiva y que el mercado empuje al alza los rendimientos de los Bunds conforme las cotizaciones vayan borrando las expectativas de una QE inminente. Aunque este escenario sería similar al que vimos en 2015, existen algunas diferencias que lo hacen improbable en estos momentos. 

“En primer lugar, si el BCE posterga la QE los principales afectados serían los activos de riesgo y, a su vez, las expectativas de inflación, ya que la demanda de seguridad y, a su vez, el descenso de la inflación implícita sería favorable para los Bunds. En segundo lugar, fijándonos en el paralelismo con 2015, el movimiento al alza de los rendimientos se debió al repunte de la inflación, que el mercado interpretó como una señal de que el programa de QE estaba por fin dando fruto. Comparado con 2015, el panorama de la inflación es aún más complicado y las expectativas sobre la misma siguen hundidas. Además, la nueva ronda de QE, de aplicarse, se movería probablemente en torno a los 30.000 millones de euros al mes, un porcentaje pequeño del volumen desplegado en el punto álgido de la expansión del balance y con pocas probabilidades de influir en las perspectivas de inflación. 

“La deuda pública de la periferia se benefició de la búsqueda de rendimientos en junio. Destaca en este sentido la fortaleza de los BTP italianos desde que surgieron informaciones en torno a la QE del BCE, movimiento al que le podría quedar recorrido. Seguimos siendo escépticos sobre si Italia ha dejado atrás las dificultades por varias razones: en primer lugar, la QE podría no llegar todo lo rápido que el mercado espera, especialmente si los datos macro no se deterioran a partir de ahora y se rebaja la tensión en la disputa comercial entre EE.UU. y China; en segundo lugar, si la QE termina reactivándose, podría envalentonar al gobierno italiano en sus negociaciones con la Comisión Europea este otoño; por último, esa QE 2.0 únicamente sería viable políticamente si lleva aparejadas nuevas cláusulas que impidan grandes emisiones que financien los déficits públicos. Para compensar nuestra infraponderación en BTP en un entorno de tolerancia al riesgo, hemos reforzado la exposición a otros títulos de deuda pública de países de la periferia y semi-core que ofrecen un buen nivel de carry y nos exponen a una mejora del panorama político durante los próximos meses”.

Los Gilts siguen siendo caros

“En el Reino Unido, por último, el Banco de Inglaterra se unió al coro de bancos centrales expansivos y reconoció que los tipos podrían recortarse si el cuadro macro no mejora. La deuda pública británica sigue estando cara desde una óptica relativa, pero mantenemos una postura neutral, dado que no manejamos una visión clara y todos los mercados de deuda pública emiten señales de fortaleza”.

Lacartadelabolsa


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