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Amper y las dudas sobre si será un nuevo Jazztel o Ercros

por Carlos Moreno Hace 3 mess
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Hay muchos valores de nuestro mercado que recurrentemente son denominados chicharros,  el concepto de chicharro varía mucho dependiendo de la interpretación de unos u otros, algunos inversores han denominado de esta manera a todos los valores con una baja capitalización y que disponen de una escasa liquidez, independientemente de que se trate de un negocio con unas buenas perspectivas, sólidos fundamentales y que tenga o no una buena valoración. Nosotros entendemos por chicharro esas empresas que además de disponer de una baja liquidez y una pequeña capitalización, además posee un histórico de rentabilidad pobre, con elevados  problemas financieros a lo largo de la historia del valor y con unos niveles de volatilidad que suelen ser elevados ya que se mueve tanto al alza como a la baja sin atender  excesivamente a sus fundamentales.

En los dos últimos años hemos tenido muy buenas noticias con respecto a uno de los tradicionales chicharros de la bolsa española, Ercros hasta hace poco cumplía los patrones tradicionales para ser considerarla un chicharro, era una microcap que tradicionalmente había pasado por problemas financieros de todo tipo, disponía de escasa liquidez, sus resultados eran pobres y venía reportando pérdidas desde hacía años, poseía un balance con una deuda elevada y su cotización fluctuaba sin rumbo al ritmo de bandazos que terminaban dejándola siempre cotizando a un precio inferior, hace unos dos años tuvo que iniciar un proceso de reestructuración de su negocio  debido a un cambio de normativa que le podría haber ocasionado la desaparición como empresa, pero la compañía supo afrontar dichos retos y presentar un proyecto de inversión valiente a medio/largo plazo. El proyecto de inversión no era excesivamente creíble a largo plazo si teníamos en cuenta el historial de la compañía, pero poco a poco la compañía fue ganando credibilidad a base de ir mejorando sus cifras de negocio y reestructurando su negocio tradicional, la compañía pasó a presentar un plan estratégico en el que creer, pasó a dar unas cifras de resultados fuertes que le permitían llevar a cabo un cambio en su modelo de negocio y una transición hacia otro modelo de negocio más rentable, a la vez que reducía de manera significativa su endeudamiento hasta cifras más que aceptables, además llevaba a cabo con el exceso de liquidez que obtenía un importante proceso de recompra de acciones y hasta de pago de un adecuado dividendo, la conclusión es que Ercros pasó de ser un auténtico chicharro a convertirse en una de las empresas más rentables de la bolsa española en los dos últimos años.

Ercros representa uno de esos cambios, donde una empresa respaldada por un cambio de estrategia por parte de su dirección consigue dar un giro tan importante a sus fundamentales que la compañía olvida un pobre histórico de rentabilidad, pero no ha sido la única empresa que ha desarrollado un espectacular cambio en su percepción por el mercado apoyado en un cambio radical en sus perspectivas de negocio, también dicho cambio lo pudimos comprobar con Jazztel, una compañía que había sido un fracaso de gestión colosal, donde los bonistas y accionistas habían perdido hasta la camisa y que tras la entrada de Martinez Pujal dio un espectacular giro donde nadie se creyó sus cifras en un principio, ni sus perspectivas pero que con el paso de los años fue dando más y más credibilidad a sus negocios hasta convertirse en objeto de deseo de las principales compañías de telecomunicaciones de nuestro país, hasta que finalmente terminó siendo opada a unos precios que ni en los mejores sueños hubiesen imaginado sus accionistas más antiguos.

Después de recordar los casos de Ercros y Jazztel, quizá los dos ejemplos más llamativos de cambio de percepción por parte del accionista, donde pasaron de ser dos chicharros  en los que nadie creía a convertirse en los lideres por rentabilidad y por perspectivas de negocio del mercado, ahora nos asaltan las dudas con respecto a Amper, esta compañía ha atravesado un largo y duro proceso en el que estuvo al borde de la desaparición, la compañía salvó el concurso de acreedores y llegó a acuerdos con caballeros blancos que le salvaron de lo peor, tras esto consiguió llegar a un acuerdo para vender su filial más rentable y conseguir una liquidez con la que reducir sus asfixiantes niveles de deuda y no sólo eso, sino que consiguió darle a su balance unos niveles de solvencia tan buenos que su propio consejero delegado llegó a decir que Amper había pasado a ser una pequeña joya.

Ayer Amper presentó un ambicioso plan estratégico 2018/2020 y las acciones se calentaron tanto que llegaron a subir un 25%, al leerlo la verdad es que el incremento de sus cifras de negocio, ebitda y beneficio  parecieron cuanto menos  sorprendentes, tanto por su grado de precisión como por sus espectaculares cifras de incremento, por supuesto que habría gustado una explicación más profunda para poder llegar a entender cómo va a llegar a conseguir tales cifras de beneficio futuro en 2020 y además ha resultado alarmantemente sorprendente que dichas perspectivas las acompañe de unas estimaciones de ratios de valoración donde su compañía debería estar cotizando a un Per de entre 20 y 30 veces de valoración como corresponde (según su presentación) a una compañía en sus fases iniciales de de crecimiento, la compañía ha sido poco precisa a la hora de establecer cuáles serán los catalizadores que les conducirán a alcanzar esas cifras de crecimiento, sabemos que harán adquisiciones, que tienen  una importante liquidez y líneas de crédito  pero desconocemos aún demasiados factores como para poderle dar el suficiente grado de credibilidad a la compañía, así como para fiarnos de su ambicioso plan estratégico, pero es importante recordar que la misma sensación nos causaron los ambiciosos planes estratégicos de Jazztel o Ercros y que el paso de los años nos fueron descubriendo que estábamos en un error por no haberles asignado el grado de credibilidad suficiente.

Aún es pronto para saber si Amper podrá alcanzar sus objetivos y desde luego que desearíamos conocer en más detalle cómo piensan alcanzar esas cifras de resultados futuras, echamos en falta una reunión con analistas donde nos ofreciesen más detalles sobre sus ambiciosos planes y pensamos que otorgar un Per de 20/30 veces a sus beneficios futuros de 2020 carece aún de sentido, pero es importante saber que Amper posee un sólido balance, un plan de crecimiento agresivo y que sus acciones que han estado dormidas durante un largo periodo de tiempo podrían despertar de su letargo, esperamos importantes movimientos y noticias en este valor aunque estamos ante una enorme dicotomía sobre si creer o no a su dirección por la falta de información más detallada por parte de la empresa sobre sus planes futuros.


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